Amo mi trabajo, por las múltiples oportunidades que me ofrece. Cuando una persona solicita que le acompañe hacia sus objetivos, pongo todos los sentidos para escucharla, comprender y valorar cuanta eficacia tiene su cuerpo y cuanta eficiencia podemos alcanzar mediante el entrenamiento personal o el masaje.

La construcción de las rutinas, están basadas en el respeto de los horarios del cliente facilitando su ejecución, buscando una agradable, práctica y fácil organización del tiempo que permita de forma progresiva, saludable y eficiente su ejecución.

Realizando pequeños cambios en el lenguaje, el movimiento y acompañados por la respiración, nos darán sorprendentes resultados en el rendimiento y en la postura. Indistintamente del estado de forma en el que te encuentres.

Todos los días son distintos, estamos expuestos a horarios, transporte, trabajo de última hora, ayuno involuntario, desánimo, alegría, euforia, emoción, buen descanso, éstas y otras situaciones influencian directamente en el entrenamiento. El estado en el que vengas a entrenar, animicamente o fisicamente va a pautar la sesión de ese día, en ese lugar y en ese momento.

Los años de experiencias han forjado en mi, la habilidad de la rápida adaptación y transformación del trabajo hacia el cliente teniendo en cuenta las variables que nos podamos encontrar, manteniendo el objetivo a la vista con claridad sin alterar la calidad del servicio.